La segunda parte de la que que John Carpenter bautizó como su trilogía del Apocalipsis, "Prince of Darkness" (1987), es una película diferente, no tan sencilla de aceptar, pero que, sin embargo, muestra una forma distinta de abordar el terror con un guión que incorpora elementos más propios de filmes y programas de ciencia ficción (algo que Carpenter ya había hecho con anterioridad). En el caso de esta cinta, decide combinar disímiles ideas para crear una rara pero interesante propuesta.
Esto no puede sonar tan descabellado si los personajes son un sacerdote, varios científicos y una entidad maligna que quiere traer a su "padre" de regreso a este mundo, pero no por los medios ocultistas/esotéricos a los que cinematográficamente el espectador está acostumbrado.
Esto no puede sonar tan descabellado si los personajes son un sacerdote, varios científicos y una entidad maligna que quiere traer a su "padre" de regreso a este mundo, pero no por los medios ocultistas/esotéricos a los que cinematográficamente el espectador está acostumbrado.


