México
La incorporeidad femenina es atemorizante al no poder asirla, detenerla como cuando ese ente transitaba entre los vivos. Las mujeres fantasmas representan la maldición y acosan con su presencia repentina la estabilidad o las llamadas buenas conciencias. Se sabe que la esencia fantasmal es producto de la ultratumba, seres que se niegan a desaparecer y transitan de una esfera a otra. De tal suerte la materia no se destruye, sólo se transforma, y pareciera que los fantasmas se apropian de este principio.
La incorporeidad femenina es atemorizante al no poder asirla, detenerla como cuando ese ente transitaba entre los vivos. Las mujeres fantasmas representan la maldición y acosan con su presencia repentina la estabilidad o las llamadas buenas conciencias. Se sabe que la esencia fantasmal es producto de la ultratumba, seres que se niegan a desaparecer y transitan de una esfera a otra. De tal suerte la materia no se destruye, sólo se transforma, y pareciera que los fantasmas se apropian de este principio.
Su presencia sin nombre, ya que la mujer difunta queda en el anonimato, en el olvido, nadie desea recordarla en especial si su vida fue gris o decidió suicidarse, con temor se calla su nombre. Asimismo su fantasmal aspecto en ocasiones se torna atractivo, seduce con la intención de vengar ultrajes del pasado.

