España
Existen dos miedos bien definidos en el subconsciente del ser humano: uno a lo desconocido y otro, más proclive, vinculado a nuestros miedos más instintivos. La película "La niebla" (2007) combina ambos de manera magistral, llevando al espectador a situaciones inverosímiles más cerca de lo terrenal que de lo fantástico y desconocido.
Existen dos miedos bien definidos en el subconsciente del ser humano: uno a lo desconocido y otro, más proclive, vinculado a nuestros miedos más instintivos. La película "La niebla" (2007) combina ambos de manera magistral, llevando al espectador a situaciones inverosímiles más cerca de lo terrenal que de lo fantástico y desconocido.
El director, Frank Darabont, nos sumerge desde el primer plano en una combinación de racionalismo y fantasía terrorífica argumentando su potente guión en las miserias humanas dentro de una atmósfera impredecible, sustentando la acción al servicio de un guión magistral plagado de retorcidas situaciones dentro de una manifestación dimensional provocada por un supuesto experimento militar, en el que unos extraños animales insecto-carnívoros campan a sus anchas en un idílico pueblo norteamericano, siempre recurrente en las novelas de Stephen King, dejando a un puñado de actores secundarios encerrados en un supermercado mientras una extraña niebla invade todo el territorio portando en su interior a los citados insectos.

