Por José Manuel Gomis Aracil
Escritor y crítico de cine
España
Nada nuevo en el otro lado. Ridley Scott es un director efectista y ocasionalmente emprendedor. Tuvo la suerte de dirigir dos películas redondas que forman parte de la historia del cine por su influencia en la Cultura Pop de nuestro tiempo y perdurarán en nuestras retinas para la eternidad. "Alien" (1979) y "Blade Runner" (1982) son dos obras maestras que difícilmente se volverán a producir, forman parte de un momento muy concreto y es imposible que se vuelva a reunir tanto talento en un equipo técnico y artístico.
Escritor y crítico de cine
España
Nada nuevo en el otro lado. Ridley Scott es un director efectista y ocasionalmente emprendedor. Tuvo la suerte de dirigir dos películas redondas que forman parte de la historia del cine por su influencia en la Cultura Pop de nuestro tiempo y perdurarán en nuestras retinas para la eternidad. "Alien" (1979) y "Blade Runner" (1982) son dos obras maestras que difícilmente se volverán a producir, forman parte de un momento muy concreto y es imposible que se vuelva a reunir tanto talento en un equipo técnico y artístico.
Paralelamente, Scott no fue el artífice de tantas casualidades. El tiempo ha demostrado que es un cineasta mediocre con mucho dinero invertido en sus producciones.


