Por José Manuel Gomis Aracil
Escritor y crítico de cine
España
Los muertos y los vivos también se enamoran.
La trágica agonía de la soledad y el olvido se entremezclan en "The Ghost and Mrs. Muir" (1947), una sugerente
armonía cinematográfica, basada en una novela de R.A. Dick, que no tiene parangón en la
historia del cine. La forma de narrar de Joseph L. Mankiewicz se conjuga con la
sutileza de una fotografía genial, a cargo de Charles Lang, y un blanco y negro que
categóricamente se va comiendo la imaginación del espectador para susurrarle al oído lo mucho
que la ilusión puede afectar al ser humano.
Esto es cine... cada representación, cada diálogo, cada acción. La trama queda en un
segundo plano oculta por un guión inteligente y audaz, acreditado por Philip Dunne, y
un submundo interior donde los personajes se mueven con total mimetismo.
