Por Julio Castillo
México
Hurgando en la filmografía de George A. Romero, se puede encontrar una joya escondida: "Monkey Shines" (1988).
Después de llevar una vida atlética destacada, Allan sufre un accidente que lo envía inmediatamente a un infierno muy real, la paralización total de su cuerpo. Después de un largo proceso de recuperación se enfrenta a lo que es una vida arruinada, en la que su novia lo traiciona con el mismo médico que lo operó y en la que tiene que estar a la merced de una madre sobreportectora.
