Por Juan Martín Staffa
Argentina
Si bien el Festival Buenos Aires Rojo Sangre lleva por algo esa última palabra en su nombre, el primer día fue dominado por la oferta de thrillers psicológicos y cine fantástico. Pero la calma duró poco, porque el segundo día del BARS fue un festín de sangre y vísceras.
La Competencia Iberoamericana continuó con títulos como "Carne cruda" (España, 2011), peculiar historia sobre un grupo de caníbales liderados por una antigua hippie; "El bosque de los sometidos" (Argentina, 2012), especie de reversión de "The Texas Chain Saw Massacre" (1974), pero con demonios en lugar de caníbales, y que a esta altura puede calificarse como uno de los sucesos del festival, a juzgar por la gran cantidad de público que se acercó a una de las salas del Monumental Lavalle para presenciar la proyección.
Argentina
Si bien el Festival Buenos Aires Rojo Sangre lleva por algo esa última palabra en su nombre, el primer día fue dominado por la oferta de thrillers psicológicos y cine fantástico. Pero la calma duró poco, porque el segundo día del BARS fue un festín de sangre y vísceras.
La Competencia Iberoamericana continuó con títulos como "Carne cruda" (España, 2011), peculiar historia sobre un grupo de caníbales liderados por una antigua hippie; "El bosque de los sometidos" (Argentina, 2012), especie de reversión de "The Texas Chain Saw Massacre" (1974), pero con demonios en lugar de caníbales, y que a esta altura puede calificarse como uno de los sucesos del festival, a juzgar por la gran cantidad de público que se acercó a una de las salas del Monumental Lavalle para presenciar la proyección.


