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30 nov 2011

"Hei Tai Yang 731" (1988): Cruda realidad sin merito artístico

Por Pablo Cardozo Di Lorenzo 
Uruguay

A lo largo de los años, los espectadores han tenido acceso a una innumerable cantidad de películas que desarrollan la temática de la Segunda Guerra Mundial (WW II).

Desde los dramas románticos (y a veces fuera de lugar) de postguerra hollywoodenses de los años 40' y 50', en los que el hecho bélico se transformaba en una mera anécdota secundaria dando paso a las idas y venidas románticas de las estrellas de turno, dejando de lado elementos cruciales, pasando a filmes dirigidos para la televisión, como la excelente "Escape from Sobibor" (1987) con Rutger Hauer y Joanna Pacula, que exponía de manera sincera la vida de algunos de los prisioneros y su deseo de escapar de ese campo de concentración, hasta la multimillonaria superproducción "Pearl Harbor" (2001), un filme vacío, frío, calculador y carente de emoción que se basaba en una pirotecnia avasalladora de FX y la reciente "The Boy in the Striped Pajamas" (2008), uno de los más honestos ejemplos que rozó esta temática. Mención aparte es "Schindler's List" (1993), de Steven Spielberg, película mainstream que sacudió con su crudeza, autenticidad y respeto tan desafortunado hecho y que fue de alguna manera precursora en fusionar elementos dramáticos con una historia fiel a los acontecimientos históricos.

El cine explotativo ha abarcado una gama variada de filmes desde la década de los 60' con los ya legendarios Mondo Cane y tiene en sus características el no esbozar ningún tipo de esfuerzo por llevar a la gran pantalla una historia pulida, coherente y técnicamente apta.

Este tipo de cine optó por un imaginario crudo, carente de sensibilidad y sin ningún tipo de mérito o elaboración técnica, o, si la hay, verdaderamente limitada. El propósito es shockear y asaltar de manera realista y sobrecogedora al espectador con las desgarradoras crudezas y vilezas de sus imágenes. Claro, hay excepciones. La película "Cannibal Holocaust" (1980) puede incluirse fácilmente aquí, pero, no obstante, la manera en que está narrada y filmada la historia de Ruggero Deodato lo hacen un verdadero precursor del género. Holocaust merece un artículo aparte, ya que se desvía de los cánones que este subgénero proponiendo recursos que exceden el mero sensacionalismo.

"Hei Tai Yang 731" (1988) es el vivido ejemplo del cine explotativo en su máxima expresión, a pesar de tener ciertos oscuros aspectos de dolorosa verdad.

La película narra la historia del Campo 731 y se desarrolla en Japón durante el ocaso de la WW II. Japón, aliado de Alemania, utiliza este campo no solamente para refugiar prisioneros, mayoritariamente rusos y chinos (a los que denominan Maruta, es decir basura o escoria), sino también para realizar dudosos experimentos genéticos, usando a los prisioneros como conejillos de indias para los mismos.

Lo que es peor, el campo es base de entrenamiento para jóvenes reclutas que se preparan para luchar hasta las últimas consecuencias. Estos jóvenes adolescentes de quince o dieciséis años, sin experiencia previa, deben soportar un duro entrenamiento a cargo del sádico oficial Kawamata, encargado de su training, así como también supervisor de los experimentos más atroces e inhumanos que allí se practican (y que los muchachos ignoran).

Ahora bien, "Hei Tai Yang 731" es muy deficiente técnicamente. Sí, tiene algún punto a su favor como ser los escenarios naturales (bastantes convincentes) y los actores (aunque todos unidimensionales, no se sabe quién es quién) proyectan con credibilidad sus roles. Pero la monotonía que el director Tun Fei Mou le imprime a la cinta es tediosa, simple y aburrida. No utiliza la más mínima imaginación ni intento de plasmar alguna técnica cinematográfica. La falta se inspiración y coraje se nota y se evidencia muchísimo. Es prácticamente un filme amateur, donde secuencias banales desfilan delante de los ojos de los espectadores sin el menor atisbo de alguna expresión (técnica o artística) resaltable.

Hay un solo personaje al que se puede identificar plenamente, un pequeño y risueño niño mudo, que, fortuitamente, comienza una amistad con los jóvenes soldados. Él es prácticamente el único personaje con quien la audiencia puede llegar a simpatizar.

¿Pero como una película tan mediocre ha logrado tanta controversia a nivel mundial? Esto se da a partir de un puñado de escenas que definitivamente poseen un altísimo impacto visual y que perdurarán en nuestras retinas por mucho tiempo.

Es importante destacar que el filme es presentado en forma cuasi documental, ya que cada experimento es precedido por una breve sinopsis escrita, dando la impresión de que lo que se presencia es real y auténtico, algo ligeramente perturbador que le imprime a la historia un aire más deprimente.

Si bien la película emplea una cantidad notoria de FX, hay cuatro escenas en particular que son detestablemente irreproducibles. Sin utilizar spoilers para los lectores, nos limitaremos a decir que el director Mou emplea dos cadáveres reales para dos de las tomas más desagradables del filme: una autopsia y un experimento en una cámara de descompresión (¡imagínense!). Este hecho abrirá una interesante polémica, si el uso de cuerpos en descomposición es lícito o no. Al ver dichas escenas más de uno se preguntara hasta donde un filmmaker tiene que llegar para alcanzar su "visión creativa" de la historia. Las otras dos escenas involucran una crueldad animal atroz. Pero la escena más desgarradora es cuando el oficial llevando consigo a un hermoso gato doméstico lo arroja sin piedad a una habitación llena de hambrientas ratas que en minutos devoran con voracidad al desafortunado felino.

Escenas que aumentan aún más el sombrío halo que cubre por demás un ya perturbador filme.

Es cierto que "Hei Tai Yang 731" posee una narrativa simple y recae totalmente su peso en escenas que definitivamente herirán la sensibilidad del espectador (casi hasta el asqueo), pero no se puede negar que lo reproducido en el filme son hechos no ficticios de acontecimientos reales que millones de personas sufrieron y padecieron en esa época histórica denominada Segunda Guerra Mundial.

Entonces se produce aquí una interesante dicotomía: es muy probable que la audiencia convencional, y tal vez más de un fan del cine de horror, rechace las situaciones y condene el filme en pleno por obscenidad, crueldad animal, repulsión e inclusive cuestione totalmente los meritos artísticos del mismo, afirmando que es aborrecible cinemáticamente... Pero también es cierto que Mou está presentando la cruda realidad de una época histórica turbulenta y oscura. La Segunda Guerra Mundial marcó por completo la historia política y la relación que los seres humanos tenemos hacia nuestros pares en el siglo XX mediante nuestro comportamiento.

Las atrocidades cometidas por los japoneses (muchas veces olvidadas) fueron hechos factibles y reales. El filme reproduce lo que pasó y no se debería de olvidar, máxime cuando organizaciones sociales y de DDHH alrededor del mundo condenan la práctica de la tortura y la supresión de los derechos inherentes al ser humano.

Por un lado, "Hei Tai Yang 731" (1988) es un calculador y frío largometraje explotativo; por otro, el desgarrador testimonio fílmico del Holocausto y sus devastadoras consecuencias en todos nosotros... los que estuvieron ahí y presenciaron esas atrocidades y pudieron vivir para contarlo, y los que afortunadamente leemos sobre esto en libros de historia, pero que sabemos que nunca más debería de pasar.

Un filme difícil de mirar (muchos menos de entender), no por su compleja historia, por supuesto, sí por el escalofrío que recorre a los espectadores al finalizar la cinta y observar esos despreciables y abominables hechos que un día se sucedieron y cobraron la vida de millones de seres inocentes de nuestra misma especie. Muy recomendado, pero si miran el filme háganlo con precaución.

Título original: "Hei Tai Yang 731"· Títulos alternativos: "Men Behind the Sun" y "Los hombres detrás del sol". Países y año: China y Hong Kong, 1988. Director: Tun Fei Mou. Guión de: Dung Jing Teng, Mei Liu y Wen Yuan Mou. Elenco: Hsu Gou, Dai Yao Wu, Gang Wang, Tie Long Jin y otros.

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