Por David Coll
Editor de The Living Dread
España
Después de escribir y dirigir "R-Point" (2004), el director surcoreano Kong Su-Chang creó, cuatro años más tarde, su segundo largometraje, "The Guard Post" (2008), cuyo título original es "GP506".
La trama está ambientada en una base militar situada en la región fronteriza de Corea del Sur, y es un revoltijo entre película bélica, de terror con virus zombificador y de suspense asiático con embrollos difíciles de organizar.
Cuando el puesto de guardia número 506 no da señales de vida durante un tiempo, el ejército coreano envía automáticamente a un pelotón militar para que averigüe cuál es el motivo de la incomunicación.
Con el sargento mayor Seong-gyu Noh (Cheon Ho-Jin) delante, los soldados descubren que 19 de los 21 vigilantes han muerto y están despedazados por toda la construcción. De los dos restantes, uno está en coma y el otro está en "busca y captura" (ambos son principales sospechosos de la masacre).
Cuando el puesto de guardia número 506 no da señales de vida durante un tiempo, el ejército coreano envía automáticamente a un pelotón militar para que averigüe cuál es el motivo de la incomunicación.
Con el sargento mayor Seong-gyu Noh (Cheon Ho-Jin) delante, los soldados descubren que 19 de los 21 vigilantes han muerto y están despedazados por toda la construcción. De los dos restantes, uno está en coma y el otro está en "busca y captura" (ambos son principales sospechosos de la masacre).
Después de mucho tiempo buscando al soldado perdido, éste aparece y se descubre que es ni más ni menos que el comandante Yoo (Cho Hyun-Jae), el hijo de un importantísimo general del Ejército surcoreano. Durante un largo rato lo interrogan, pero no consiguen sacarle nada claro. Lo único seguro es que el aniquilamiento ha ocurrido en circunstancias muy extrañas.
Asimismo, en ese preciso instante a los reclutas les empiezan a salir por la piel unas pústulas nauseabundas provocadas por un virus desconocido. Esa infección les causa un daño en el cerebro que les convierte en una especie de zombis granulados. El sargento Noh intentará descubrir el origen de esta infestación y cómo poder frenarla.
Desde el inicio de la película, se respira una gran inquietud provocada sobretodo por el aspecto macabro y siniestro del emplazamiento donde se desarrolla la historia (un búnker militar hecho pedazos), y también por la sensación continua de que alguien o algo atacará en cualquier momento por la espalda. Además, la intranquilidad llega a cotas altas porque la mayor parte del filme transcurre de noche y con lluvia.
El problema que tiene la película es que hay un sinfín de flashbacks que hacen que se pueda perder el hilo de la trama. Hay tantos cambios temporales que, a veces, es complicado saber si estamos en el presente o en el pasado. Si a esto le sumamos que en poco tiempo aparecen un montón de personajes, nombres o cargos militares, el caos mental llega a ser agobiante.
Además, no se puede decir que los zombis de la película sean auténticos. No llegan a ese nivel, más bien se quedan en lunáticos pestilentes y con ganas de asesinar a ratos (la locura no es permanente, sino que tienen ataques de histeria que luego se convierten en lagunas mentales).
Pese a todo esto, sería negligente decir que no vean esta cinta ya que, a pesar de algunos peros, es genial la ambientación y provocar una sensación perenne de desasosiego es una tarea realmente difícil de conseguir.
Título original: "GP506". Título alternativo: "The Guard Post". País y año: Corea del Sur, 2008. Director: Su-chang Kong. Guión de: Su-chang Kong. Elenco: Kyoo-Hwan Choi, Ho-jin Chun, Byeong-Cheol Do y otros.
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