Por Pablo Cardozo Di Lorenzo
Uruguay
"Freaks" (1932) es un filme con características muy especiales. Su director, Tod Browning, venía de consagrarse como el "maestro del horror" un año antes, al dirigir de manera efectiva "Dracula". Con Freaks", Browning reafirmó su talento sin límites al relatar cinemáticamente historias perturbadoras con almas torturadas, pero dejando ver cuan crueles, inhumanos y sin corazón los seres humanos pueden llegar a ser y comportarse hacia otros que, física o mentalmente, tienen capacidades diferentes.
En la época gloriosa del Grand Guiñol y en donde este tipo de shows proliferaban, la historia de "Freaks" se aleja un poco de ese estilo y se centra en un pequeño circo ambulante comandado por Madame Tetrallini. Sus integrantes son una gama variada y heterogénea de personajes, desde trapecistas, acróbatas, payasos, la mujer barbuda, una gran cantidad de enanos y liliputienses, hermanas siamesas y un sinfín de seres con limitadas capacidades físicas y mentales. Todos trabajan por igual, explotando cada uno su talento o virtud, conformando así una gran familia disfuncional.
La cinta se centra en cuatro personajes principales, Hans, Freda Cleopatra y Hércules, y dos secundarios, Phroso y Venus. Todos representan tal vez los opuestos más disímiles dentro de la sociedad de la época (1932) y... ¿por qué no de la actual?
Hans es un pequeño artista que ha heredado una gran suma de dinero. Freda es su amiga y confidente y calla apesadumbrada su atracción hacia él. Hans esta perdidamente enamorado de la esbelta y atractiva trapecista Cleopatra y parecería se correspondido. Lamentablemente no es así. Cleopatra utiliza sus atributos físicos para abusar y enamorar a Hans, ya que junto su amante, Hércules, han planeado una venganza para utilizar al pequeño y robarle. La devoción que este siente hacia la gimnasta es ciega y no admite consejos de amigos que, sutilmente, le insinúan en el ardid en que está por caer. La película continua, siendo inevitable el descubrimiento de la mentira y su posterior castigo.
Filmada en blanco y negro con un elenco conformado, prácticamente, por actores amateur, "Freaks" narra la historia de seres diferentes mostrando y presentando de lleno al espectador una realidad completamente distinta a la que está acostumbrado. La trama es, sin lugar a dudas, un gran drama, una historia de amor falsamente correspondida. El filme es verdaderamente valiente ya que Browning y su exclusivo elenco proponen una forma cuasi teatral de presentar las situaciones. Sí, hay momentos de naturalidad, pero el dejo de "ensayo" (muchas veces hasta cierto "recitado de líneas") aumentan mas la magia de la película.
Si esta historia hubiera sido presentada unos años después por actores mainstream, sería el típico romance despechado de los grandes estudios de Hollywood de los 40'.
Es difícil clasificar a "Freaks" como un filme de horror puro sin salirse al menos parcialmente de los cánones que definen este género. El horror está presente, pero de una manera distinta a la que veríamos en otros largometrajes o cortos de esta temática.
El largometraje se desdobla en situaciones que afectan de manera única a cada espectador y resonarán en ellos de manera diferente, como es ver en escena a muchas personas con limitaciones físicas. La trama las sumerge en su único lugar de pertenencia de la época: los ya míticos y conocidos circos ambulantes. Sería difícil enumerar la cantidad de actores que desfilan en este filme que, por razón natural o no, son percibidos como fenómenos (palabra que expone la crudeza de la historia). El criterio o la forma abstracta que la sociedad tiene sobre el concepto de normalidad (sería interminable debatir este punto, ya que el mismo data de años de antigüedad y es totalmente subjetivo), no involucra solamente a los protagonistas de la trama, si no también a la propia audiencia que se cuestiona muchas interrogantes... algunas conseguirán respuestas, otras no. Muy buen trabajo del director en plantear este dualismo entre personaje y público profundizando así una historia que no nos deja en absoluto indiferentes. Los actores aportan con sincera honestidad su desventajosa realidad.
Quizás para muchos espectadores, el catalogar a "Freaks" como un filme de terror está basado meramente por el aspecto visual del mismo y le exhibición de manera cruda, pero real de personas con estas características físicas y mentales particulares. Con total honestidad, esta manera de ver e interpretar la película es sumamente simplista, burda, discriminatoria y carente de total sensibilidad. Si es cierto que el morbo perverso de parte de la audiencia se vera satisfecho al ver tales imágenes, pero en ningún caso se podría decir que esa enfermiza satisfacción deviene por la exhibición de las mismas.
El horror de este filme proviene mayoritariamente por la temática explícita e implícita del mismo. El verdadero horror pasa por el hecho de descubrir una naturaleza humana llena de vilezas. Esta película demuestra cuan fríos, calculadores, destructivos y despiadados los seres humanos puede llegar a ser y comportarse frente a otros de su misma especie.
En "Freaks", no se verán escenas explícitas de gore sanguinolento ni atroces decapitaciones ni personajes acechados por enmascarados psicóticos. Browning visiona a una sociedad hipócrita, cínica y egoísta, pero suma a la exclusión como máximo exponente del relato. Exclusión que tiene consecuencias devastadoras para los "héroes" o "villanos" de la cinta. Exclusión y segregación que se padecía en 1931 y aún se padece hoy en día en muchas sociedades actuales que califican de "diferentes" a sus ciudadanos basado en prejuicios y preconceptos sobre ellos. Uruguay no es la excepción.
Excelentes actuaciones de todo el ensamble. Harry y Daisy Earles están magníficos como Hans y Freda, hermanos en la vida real, estos diminutos pero virtuosos actores le imprimen compromiso y seriedad a sus roles. Olga Baclanova destila belleza, maligna inteligencia y frialdad, a veces con sutiles miradas cómplices o exageradas risas. La actriz personifica lo más detestable del ser al proyectar en ella la pura esencia de la maldad humana. Henry Victor es su secuaz, pero a diferencia de ella, su personaje está delineado de manera rustica, impulsiva, nada racional. Rose Dione merece una mención especial como Madame Tetrallini. Wallace Ford y Leila Hyams aportan el equilibrio necesario, personificando la "conciencia" del filme.
Escenas inolvidables quedarán por siempre en la retina del espectador. Desde el simple encendido de un cigarro de una manera única, hasta la surrealista boda de dos de los personajes principales, hasta llegar al clímax dentro de dos carruajes en medio de una atroz tormenta, por nombrar solo algunos de los momentos más impactantes de la cinta.
Más allá de las increíbles escenas y la espectacularidad de la propuesta cinematográfica, la mayor valía de esta cinta, casi ochenta años después, es la moraleja de su historia aún vigente.
Sin dudas, "Freaks" (1932) es una verdadera obra maestra del cine mundial.
Título original: "Freaks". Títulos alternativos: "Fenómenos" y "La parada de los monstruos". País y año: Estados Unidos, 1932. Dirección: Tod Browning. Guión de: Leon Gordon, Willis Goldbeck y otros. Elenco: Harry Earles, Olga Baclanova, Wallace Ford, Daisy Earles y otros.
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