Juan Andrés Oliva
Argentina
"The Exorcist" (1973) es la mejor película de terror de todos los tiempos; quizás por su realismo, por su escalofriante música, por sus soberbias actuaciones, por su sólida historia, o por la crudeza visual que logró un consolidado William Friedkin luego de ganar el Oscar por "The French Connection" (1971). El guionista y escritor del libro homónimo, William Peter Blatty, había considerado en primer lugar a Stanley Kubrick para que oficiara de director, pero luego de que éste la rechazara, y al ver que Friedkin venía de ganar un premio de la Academia, la dirección recayó en él.
La película traspasó las barreras del terror/horror, ingresó por los sentidos, y se arraigó en la memoria para no irse nunca jamás. Es la obra de culto del cine de terror por excelencia.
Desde el prólogo en las ruinas, el público sabe que se va a contar algo no habitual (al menos hasta 1973). Y luego lo que parece una simple historia más, y cuando la ciencia ha agotado todas las posibilidades, se transforma en una locura demencial de la batalla por la fé, llevada adelante por el magistral Max Von Sydow en el papel del cura Merrin llegando al final de su vida y su némesis, una desconocida pero cumplidora Linda Blair. Una actuación soberbia de Ellen Burstyn (actuación solo superada en "Requiem for a Dream"), y en la piel del Padre Karras, correcta interpretación de Jason Miller.
Lo que la hace diferente y especial a otras películas, no sólo dentro del genero del terror sino involucrándose en otras temáticas, es la crudeza y frontalidad con la que está contada, sumado al hecho de que no cualquiera se atrevía a hablar de esa manera acerca de la religión católica en los albores de la década del 70'.
Lo que la hace diferente y especial a otras películas, no sólo dentro del genero del terror sino involucrándose en otras temáticas, es la crudeza y frontalidad con la que está contada, sumado al hecho de que no cualquiera se atrevía a hablar de esa manera acerca de la religión católica en los albores de la década del 70'.
Por otra parte, los efectos orgánicos, en su mayoría, y las exigencias de Friedkin para con los actores, le dan una impronta de realismo excepcional (realismo paradójico también); es bien sabido las lesiones que le provocaron a Linda Blair en su columna vertebral mientras la tironeaban con una soga.
Si lo que se busca es una historia convencional para pasar el rato, éste no es el caso; el espectador se va a encontrar con algo mucho más profundo, rico y valioso, que realmente lo va a inquietar y a llevarse a tapar los ojos más de una vez, sintiendo esa atmósfera de tensión y presión. Como recomendación, la película asusta tanto con luces prendidas como apagadas, pero si les interesa sufrir un poquito, es imprescindible que estén apagadas. Vale la pena. Señoras y señores esto es cine de culto.
Curiosidad 1: El montaje del director lanzado en 2001 contiene escenas que en su momento (1973) eran demasiado fuertes como para incluirlas, y se tuvo que esperar más de 25 años para que tuviese el visto bueno.
Curiosidad 2: Hechos de los más extraños y diversos tipos ocurrieron mientras se rodaba la película (pueden buscar, en Internet, los videos con testimonios originales de las personas que concurrían al plató).
Título Original: "The Exorcist". Título Alternativo: "El exorcista". País y año: Estados Unidos, 1973. Director: William Friedkin. Guión de: William Peter Blatty, en base a su propia novela. Elenco: Ellen Burstyn, Max von Sydow, Linda Blair y otros.
Curiosidad 2: Hechos de los más extraños y diversos tipos ocurrieron mientras se rodaba la película (pueden buscar, en Internet, los videos con testimonios originales de las personas que concurrían al plató).
Título Original: "The Exorcist". Título Alternativo: "El exorcista". País y año: Estados Unidos, 1973. Director: William Friedkin. Guión de: William Peter Blatty, en base a su propia novela. Elenco: Ellen Burstyn, Max von Sydow, Linda Blair y otros.
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