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27 abr 2012

Opinión: ¿Qué nos asusta hoy en día?

Por Enrique Martínez
Uruguay

Recientemente fue publicada en "TERRORÍFILO" una nota sobre la película francesa "3615 code Père Noël" (1989), de René Manzor. Ésta me motivó a ver la cinta y, a su vez, a escribir estas líneas que siguen.

El argumento es sencillo: un psicópata ataca a un abuelo y su nieto en la Nochebuena. La trama se desarrolla de manera similar a la de "Home Alone" (1990). El protagonista es un niño espabilado y astuto que se las ingenia para escapar de su perseguidor. Pero hasta ahí llega o debería llegar la paciencia de un espectador contemporáneo.

Resulta que, hoy en día, lejos de despertar terror, "3615 code Père Noël" provoca hilaridad. De eso mismo daba cuenta el cronista en su nota. Es que su música, actuaciones y secuencias corresponden a otros tiempos, otros tipos de efectos. Fueron superadas. Eso se debe en parte a que la retroalimentación entre arte y realidad ha precipitado y expandido los límites de una y otra. Es en esa dinámica, en que una se vuelve expresión y reflejo de la otra, y viceversa. Ese ida y vuelta marca el desarrollo del arte y con ello la sociedad también evoluciona hacia otra forma.

Las películas de hoy son más perversas, sádicas y sangrientas que las de antes. El mundo también lo es. La oscuridad y la violencia tienen mayor presencia que en tiempos pretéritos. Se han hecho –y se harán- cada vez más explícitos. No se trata de una valoración cualitativa. No se puede afirmar que las películas sean mejores o peores por ese motivo.

La cuestión parece radicar en las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que nos asusta hoy en día? ¿Tiene límite nuestra capacidad de aterrorizarnos? ¿Qué causa más espanto, lo que se ve en las salas de cine o en el noticiero?

La respuestas podrían reducirse a que depende de la capacidad de soportar del público en tanto consumidor. Pero ese público también es un individuo, cuya existencia se desarrolla en esa trágica trama de terror, misterio e incertidumbre que es nutrida y se nutre a la vez de la imaginación de directores y guionistas.

¿Será la realidad la que ponga límites al cine? ¿O el cine encontrará un freno? ¿Será que todo lo que nos asustó está condenado a parecernos liviano ante tal vorágine de espanto cotidiano?

1 comentarios:

Terrorífilo dijo...

@Oz Hola, gracias por tus palabras. Bienvenido ;)