Gonzalo Gala
España
En los ochenta surgió uno de los psicokillers más particulares, cuya imagen acompañó al actor Anthony Hopkins: Hannibal Lecter. Su personalidad, fascinante y repulsiva a la vez, dio lugar a una larga saga cinematográfica en torno al personaje. Doctor en Psicología, amante de las artes clásicas y aficionado a la buena comida, aunque también incluía el canibalismo en su menú, Hannibal Lecter se convirtió en el arquetipo de lo debía ser un psicópata extremadamente inteligente.
El autor de la saga literaria, Thomas Harris, tomó como inspiración a varios asesinos en serie que existieron en la realidad. Uno de ellos fue Andrei Chikatilo, personaje que fue también caníbal y de modales suaves en su vida cotidiana. Pero, sobre todo, habría que destacar al psicópata que sería conocido como Buffalo Bill, que encerraba a sus víctimas en pozos. De hecho, al asesino a quien había que dar caza en el primero de los filmes era a este Buffalo Bill, aunque con algunas particularidades que le acercaban a otro de los asesinos más célebres, Ed Gein, un criminal que se dedicó a confeccionarse trajes con piel de mujeres, previo asesinato de ellas (Gein fue el modelo para otros personajes como el de Norman Bates, de "Psycho", y el de Leatherface, de "The Texas Chain Saw Massacre").
El galés Anthony Hopkins se enfundó en la piel de este maestro de la psicopatía del celuloide, personaje con el que conseguiría una gran celebridad y reconocimiento de la crítica. La película inaugural, "The Silence of the Lambs" (1991), de Jonathan Demme, llegó a los premios Oscar haciendo un pleno con las cinco estatuillas más importantes. Al propio personaje, habría que sumarse su conexión con la agente Clarice Starling, interpretada por Jodie Foster, basada en la máxima latina "quid pro quo".
El galés Anthony Hopkins se enfundó en la piel de este maestro de la psicopatía del celuloide, personaje con el que conseguiría una gran celebridad y reconocimiento de la crítica. La película inaugural, "The Silence of the Lambs" (1991), de Jonathan Demme, llegó a los premios Oscar haciendo un pleno con las cinco estatuillas más importantes. Al propio personaje, habría que sumarse su conexión con la agente Clarice Starling, interpretada por Jodie Foster, basada en la máxima latina "quid pro quo".
Sin embargo, esa no fue la primera ocasión en la que el espectador se encontró con el personaje en el cine. Años antes del estreno de "The Silence of the Lambs", el doctor Lecter ya había aparecido, con el rostro de Brian Cox, en la adaptación de "Red Dragon" (1981), la primera y más conseguida de las novelas de Thomas Harris. La película fue titulada "Hunter" (1986) y fue dirigida por Michael Mann.
El éxito de "The Silence of the Lambs" permitió una continuación, "Hannibal" (2001), encargándose de la dirección un peso pesado como es Ridley Scott. Jodie Foster rechazó la propuesta y, en su lugar, la sustituyó Julianne Moore en el papel de la agente Clarice Starling. La saga se completó con "Red Dragon" (2002), con el personaje del Duende Dentudo interpretado por Ralph Fiennes, con la precuela de la historia, "Hannibal Rising" (2007),,en la que se contaba los orígenes de Hannibal Lecter.
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