¿Cuento la historia de "The deaths of Ian Stone" (2007) y desarmo la película? ¿O continúo sin dar pistas sobre la trama y dejo que el espectador lo averigue por sí mismo? El problema es que ambas posturas son la única forma de abordar esta reseña. Es que esta película es de esas cintas en las que si sólo se cuenta una parte, no se le entiende nada, pero si se cuenta la otra parte y se cuenta el punto importante de la historia, el motor que la impulsa, ya no se puede dar marcha atrás.
Dario Piana ("The Lost Boys: The Tribe") dirige la que fue su ópera prima y que, al menos en un principio, estaba basada en un guión de Brendan Hood ("They"). Muchas de las veces, el público se fija más en quién es el cineasta, por obvias razones, que en detenerse un momento en saber acerca del encargado de escribir la historia, que un 95% de las veces no es desarrollada, planteada o siquiera basada en base a cómo fue escrita originalmente por el guionista, aunque su nombre sea el que aparezca como responsable de las palabras y acciones que se ven en pantalla.
Si bien es cierto que un filme es la visión de quien ocupa la silla de director, éste no está exento de sufrir reveses o cambios a petición o coerción de quien maneja el dinero de la producción. También el guionista, al momento en que vende la historia que ha escrito, queda totalmente fuera del control de lo que a ésta le pase. Ésta es una constante que se repite en el mundo del celuloide, porque hay una inversión de por medio, aunque no por ser bueno en los negocios, alguien va a serlo también en lo artístico.
Y éste es el principal problema de "The Deaths of Ian Stone", que posee una historia simple y sencillamente no cuadra, y aunque uno quiera tratar de hallarle el sentido viéndola como una alegoría acerca de los problemas ocasionados por la adicción a las drogas, con todo y eso, hay demasiadas caídas y carencias, como para poder tomarla realmente en serio. Y es una verdadera lástima porque el talento actoral es bastante creíble: Ian (Mike Vogel de "The Texas Chainsaw Massacre"), junto con las dos féminas de este triángulo, Medea (Jaime Murray de "Devils Playground") y Jenny (Christina Cole de "Surviving Evil").
Se podría conjeturar que siendo el primer trabajo de Piana en el cine, no quiso adentrarse mucho en lo que el guión le marcaba y por ello, junto con el productor, hizo cambios drásticos que modificaron de sobremanera la idea original y lo que se ve como el producto final es una propuesta que empieza muy bien, con una premisa intrigante, y acaba en una suerte de cliché mal retratado.
¿Por qué pasó esto? Siguiendo para dar conclusión a tal hipótesis, podría ser porque Piana quiso portarse "flexiblemente" y conseguir así que le asignen más proyectos. Aunque a juzgar por sus siguientes dos trabajos, los cuales no han sido muy significativos, dudo mucho que en un futuro se vea un largometraje que lo entrone como un destacado cineasta.
Título original: "The Deaths of Ian Stone". Títulos alternativos: "The Deaths of Ian" y "El prisionero de la muerte". País y año: Estados Unidos y Reino Unido, 2007. Director: Dario Piana. Guión de: Brendan Hood. Elenco: Mike Vogel, Jaime Murray, Christina Cole y otros.
Título original: "The Deaths of Ian Stone". Títulos alternativos: "The Deaths of Ian" y "El prisionero de la muerte". País y año: Estados Unidos y Reino Unido, 2007. Director: Dario Piana. Guión de: Brendan Hood. Elenco: Mike Vogel, Jaime Murray, Christina Cole y otros.
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